Formatea, revisa y entiende cualquier consulta SQL.
Diecinueve dialectos, un linter que dice la línea y la columna, resaltado de sintaxis y el desglose de cada sentencia, todo dentro de esta pestaña y sin subir nada a ningún sitio.
Aquí no se lanza nada solo. Pulsa Formatear cuando tengas la consulta lista.
Todavía no hay nada cargado.
El desglose aparece en cuanto haya una sentencia.
Diecinueve dialectos, no uno
PostgreSQL, MySQL, MariaDB, SQLite, SQL Server, BigQuery, Snowflake, Redshift, DuckDB, Oracle y más, cada uno con sus palabras reservadas, sus comillas y sus parámetros. Pega una consulta y el dialecto se adivina solo.
Problemas con número de línea
Comillas y paréntesis sin cerrar, un DELETE sin WHERE, un LIMIT sin ORDER BY. Cada aviso dice la línea y la columna, y al pulsarlo el cursor se planta ahí.
Fuera del hilo principal
El formateo ocurre en un Web Worker, así que un volcado de 5 MB no congela la página mientras se procesa. El tiempo que se muestra junto al resultado es el real.
Nada sale de la pestaña
Sin subidas, sin cuenta, sin viaje al servidor. Una consulta de producción lleva nombres de tablas, identificadores y lógica de negocio, y nada de eso va a ninguna parte.
Cómo funciona
Trae la consulta
Pégala, suelta un .sql, carga un ejemplo o deja que te la pase otra herramienta. Un archivo soltado espera: no se carga ni se formatea nada hasta que tú lo digas.
Pon las reglas
Dialecto, mayúsculas de las palabras clave, ancho de sangría, dónde van AND y OR, cuánto puede crecer una expresión antes de partirse. Cada opción cambia el resultado del siguiente formateo.
Pulsa Formatear
El motor reescribe la consulta, el panel de revisión lista lo que conviene mirar y el resumen enseña las sentencias, tablas, joins y CTE que hay en juego.
Llévatela
Cópiala, descarga el .sql o mándala directamente a otra herramienta de la suite: comparar dos versiones, convertirla en imagen, calcular su hash.
Formatear es sólo la mitad del trabajo
Casi todos los embellecedores de SQL en línea hacen una sola cosa: meter saltos de línea. Eso vale hasta que la consulta no sólo es fea, sino que está mal: una comilla abierta a mitad, un paréntesis que no cierra, un WHERE que se perdió copiando y pegando. SQLFlow lee la consulta como tokens antes de tocarla, así que puede decirte en qué línea y columna empieza el problema en vez de devolver un resultado destrozado sin avisar.
Ese recorrido por tokens también protege tus datos. Un formateador ingenuo pasa una expresión regular por todo el texto, y entonces los espacios de 'hola mundo' se colapsan y una coma dentro de un comentario abre línea nueva. Aquí una cadena y un comentario son unidades intocables: lo que escribiste dentro sale byte a byte, elijas el dialecto que elijas.
Y como ese mismo recorrido construye el resumen, te llevas algo más que texto bonito: las sentencias del archivo, las tablas que toca cada una, los CTE, los joins y los parámetros pendientes de valor. Es la diferencia entre una consulta que parece ordenada y una consulta que entiendes antes de lanzarla contra producción.
Preguntas frecuentes
¿Se envía mi consulta a algún servidor?
No. El formateador y todo lo que lo rodea funcionan en tu navegador. No hay subida ni llamada a ninguna API, así que la consulta nunca sale de tu dispositivo.
¿Qué dialectos de SQL soporta?
Diecinueve: SQL estándar, PostgreSQL, MySQL, MariaDB, SQLite, SQL Server (T-SQL), Oracle PL/SQL, BigQuery, Snowflake, Redshift, DuckDB, ClickHouse, Spark, Hive, Trino, Db2, SingleStore, TiDB y N1QL. Cada uno trae sus palabras reservadas, sus reglas de comillas y su sintaxis de parámetros, y el dialecto se adivina a partir de la consulta siempre que se pueda.
¿Cambia lo que hace mi consulta?
No. El formateo sólo toca los espacios y las mayúsculas de las palabras clave. Las cadenas, los comentarios y los nombres entrecomillados salen exactamente como los escribiste, incluidos los espacios de dentro.
¿Qué comprueba el panel de revisión?
Comillas, comentarios y paréntesis sin cerrar; sentencias que no empiezan por una palabra clave de SQL; DELETE y UPDATE sin WHERE; DROP y TRUNCATE; SELECT *; tablas unidas por coma sin condición; LIMIT sin ORDER BY; INSERT sin lista de columnas; y el punto y coma final que falta. Cada aviso indica la línea y la columna.
¿Por qué no pasa nada al pegar una consulta?
Es a propósito: el formateador sólo se lanza cuando pulsas Formatear, o Ctrl+Intro. Si prefieres que se ejecute mientras escribes, activa «Formatear mientras escribo» en Más opciones.
¿Puedo formatear varias sentencias a la vez?
Sí. Las sentencias separadas por punto y coma se formatean juntas, y el resumen lista cada una con las tablas que toca para que puedas saltar directamente a ella.